Messenger Xbox 360… y en ese momento todo encajaba

Aquellos que seguís leyéndome y aun seguís vivos, sabréis que cambié mi PS2 por una Xbox 360 y que desde entonces soy un auténtico fan del ecosistema de Xbox Live.

El otro día me sorprendió que su última actualización añade la posibilidad de asociar tu Gamertag y cuenta Xbox Live a tu cuenta de Messenger… de esa manera cuando enciendes tu Xbox e inicias una sesión en Xbox Live inicias también un sesión en Messenger y tus contactos pueden ver a qué juego estás jugando (de la misma forma que ya puedes saber lo que tus contactos están escuchando en el momento).

Cierto es que chatear con la Xbox es más un castigo que una diversión… salvo que tengas uno como el de la imágen, suponiendo que exista… aunque con las manos ocupadas matando enemigos entiendo que en lugar de chatear en el futuro simplemente hablarás utilizando el micrófono y los cascos que se conectan a tu mando inalámbrico.

Me extraña comprobar como ante una novedad de este estilo el personal tiende a centrar su atención en la punta que asoma del iceberg: enfrascándose en discutir si la gente chateará o no a través del televisor o si esto es una estrategia de Microsoft para vender más periféricos… sinceramente yo creo que eso da exactamente igual, porque lo que vivimos es otra cosa: la batalla por la interconexión total.

Google va consolidando el uso de su cuenta en Blogger, Google Analytics, Adsense, Adwords, Gmail, Google Apps, Google Checkout… Yahoo! compra Flickr y va migrando a sus usuarios hacia un login único, que también da acceso a otros servicios como Launchcast Radio o Yahoo Messenger… y del mismo modo Microsoft intenta aglutinar toda su potencia con sus cuentas Passport, Windows Live ID o como quiera que lo llamen en este momento: MSN Messenger, MSN Hotmail, MSN Music “y otros sitios y servicios”… ahora Xbox Live y wop! de repente ya no estamos sentados delante del ordenador, estamos en nuestra casa jugando a la consola o viendo la televisión.

Asi es como la vida del usuario se hace más fácil, al tiempo que se hace más difícil salir del ecosistema en donde poquito a poco has echado raíces: casi sin darte cuenta mientras jugabas con tus amigos al Gears of War.