Un proyecto es un acto de fe

Lo más valioso que puedo dedicarle a un proyecto es mi propio tiempo, más allá del dinero que se pueda invertir un proyecto necesita ilusión y fe.

Es la voluntad de sacar adelante algo en lo que crees, lo que hace que las cosas funcionen, o al menos que tengan una oportunidad para hacerlo.

Si bien es cierto que hay que darle al cliente lo que quiere, yo no me sentiría cómodo sin darle `lo que yo quiero darle´. Quiero decir que tanto en DolceCity como en TopMadrid he ido buscando a los escritores capaces de escribir los contenidos que a mi me gustaban… de esta manera cuando abro la página, no siempre, pero si muchas veces digo: “esto mola” y es algo que me recarga las pilas.

Aun ganando más dinero no entiendo cómo podría seguir apostando por un proyecto personal en el que no tuviera esa sensación, al menos de vez en cuando.