Cerrando el 2007

Supongo que en este año habré aprendido también mucho, pero últimamente tengo ciertos problemas para manejar el tiempo: hay cosas que siento cercanas y que pasaron hace mucho y otras que veo lejanas que no hace tanto que ocurrieron.

Como para otros muchos “aprendices de emprendedores” para mi la vida es una constante búsqueda del equilibrio -por una parte deseo llevar a cabo mis proyectos personales y por otra parte necesito mantener unos niveles de ingresos para costearlos- al tiempo que una encarnizada lucha contra el tiempo o la falta de él.

Asi que al final te ves rascándole horas a las tardes, a las noches, a los puentes… para sumar pasos en un camino que te lleva ¿a dónde?… Quo Vadis? Bueno, lo que está claro es que al final te mueres… pero eso es otro tema. Nadie te puede decir si vas por el camino correcto o si andas en la dirección acertada… además uno ya tiene la suficiente edad para saber que trabajar mucho, no rendirse y tener fe en tus proyectos no te garantiza nada.

Por otra parte soy bastante feliz y eso cuenta, algo que aprendí es que el presente no puede sacrificarse por una promesa de un futuro mejor. Hay que disfrutar del camino y no hay que perder la perspectiva global: tengo techo, comida, familia, salud… sólo eso ya seguro que me coloca dentro del 1% más afortunado del planeta. No lo comento como una frivolidad, si me quejara teniendo todo lo que tengo merecería ser azotado con un latigo de esos con huesecillos cortantes en las puntas.

Lo que está claro es que conseguiré lo que me propongo o no lo conseguiré, eso seguro y luego supongo que me fijaré otras metas, supongo que eso es lo que a los humanos nos hizo no conformarnos ni con la rueda ni con el fuego… y seguir evolucionando hasta inventar los videos virales en YouTube.