Cosas que pensaba mientras te hacías la dormida

No puedo decidirme a escribir sobre un tema concreto dentro de mi caleidoscópica mente procastinadora por lo que he decidido hacer un popurrí de temas:

Atracción por Similitud. Estaba hojeando una revista de esas de cotilleos, creo que era el “Qué me dices!” (nótese el poco pudor con el que confieso este hábito) y he llegado a un pequeño artículo sobre el escándalo de Ronaldo y los travestís. Y me ha sorprendido que Andreia Albertine -el travesti- y el propio Ronaldo, guarden un cierto “parecido razonable”. Esto me ha hecho recordar ese capítulo de CSI en el que comentaban que por razones evolutivas todos nos sentimos a priori atraídos por rostros parecidos al nuestro.

Máquinas que se auto-destruyen. Por ejemplo un radiador puede quemar su propio cable de alimentación y dejar de funcionar, o un motor que no se refrigera correctamente puede llegar a griparse, es decir, el propio calor que genera su funcionamiento provoca que se dilaten y suelden sus piezas hasta quedar inservible e irrecuperable. Pero todo esto son consecuencias indeseables de un funcionamiento anómalo… yo lo que me pregunto a veces es si en plan rudimentario se podría construir una máquina con la específica finalidad de amartillearse a si misma hasta la completa autodestrucción. 

La culpa la tiene la Pantera Rosa. Creo que el origen de estos pensamientos está en los dibujos animados de la Pantera Rosa ya que en un capítulo una aspiradora aparentemente desconectada se ponía en funcionamiento y absorbía al felino rosa, luego como loca absorbía todo el escenario y finalmente a si misma hasta que desaparecía. Por alguna extraña razón eso y Peggy, la cerdita de los teleñecos que me daba mucho miedo marcaron mi infancia.

Clases de Supervivencia. Mi amigo Pablo y yo pensamos, al igual que Woody Allen en Todo lo demás, que algo gordo va a suceder a nivel global antes de que muramos, por eso es importante y para nosotros una asignatura pendiente adquirir ciertas nociones de supervivencia, en plan: cómo hacer fuego, cómo pescar, cómo construir una choza… cada vez que lanzan una nueva temporada del reality Supervivientes se avivan en mi los deseos de adquirir este tipo de conocimientos.

La máquina del tiempo. Todo esto está relacionado con algo que creo que todos nos hemos preguntado: ¿Qué pasaría si nos viéramos transportados al año 500 A.c.? ¿nos garantizarían alguna ventaja competitiva nuestros conocimientos del futuro?. Lo triste es que creo que en mi caso la respuesta sería: no… y es que no confío en que pudiera recrear ningún avance de nuestra época, lo cual es bastante desconcertante. No obstante llegado el momento, si se presenta la ocasión, puede que me sorprenda a mi mismo… nunca se sabe.

Marcha atrás a la Globalización. Con el barril de crudo de Brent superando la barrera de los 137 dólares, a uno le da por pensar si la globalización ha sido una decisión cortoplacista (lo cual va unido al punto anterior de la posible catástrofe mundial). Me refiero a que uno de los aspectos clave de la globalización está basado en que ciertos procesos se deslocalizan y se llevan a lugares donde la mano de obra es más barata, transportándose luego los productos a los lugares donde son demandados. Pero si el petróleo se encarece tanto y por tanto el transporte de mercancías… ¿no estamos ante una encrucijada?

Indisciplinados en el mundo laboral. Por último, hoy mientras visitaba la nueva exposición de Goya en el Museo del Prado me ha dado por recordar cuántos de mis compañeros de clase en el instituto o en la universidad eran realmente organizados programándose las horas de estudios o planificando la preparación de un examen: casi ninguno. Yo desde luego que  me lo dejaba todo para el final… eso hace que me pregunte el porqué nos extrañamos tanto de que las cosas no se hagan bien, teniendo en cuenta que todos esos indisciplinados han pasado a incorporarse al mundo laboral… lo normal es que las cosas se hagan mal y excepcionalmente bien.