ING Direct y las desventajas de la virtualidad on-line

Detrás de todas estas complicadas inversiones lo que llegamos a entender es que ING ha invertido un montón de dinero de ahorradores de perfil conservador en activos de alto riesgo.

Banca Comercial y Banca de Inversión en Morito.es

Comentaba con mi padre que ING Direct con eso de que opera virtualmente desde Internet tiene una gran desventaja: para sacar todo tu dinero y devolverlo a “tu otro banco” no tienes que pasar el mal trago de ir a ninguna oficina y dar la cara ante el Director, que en mi caso me conoce a mi y a toda mi familia.

La virtualidad, la falta de ladrillos y de caras visibles… tienen ese problema, algo que hasta el momento nunca me había parado a pensar: sólo le veía ventajas y menores costes.

Otra gran lección aprendida en tiempos de crisis, junto a la de “nunca más prestaré dinero a un Ninja”

Supongo que a todos los negocios on-line les pasa lo mismo, más allá del apego que produce el uso repetitivo de una herramienta no creo que a nadie le haya supuesto un marrón abandonar su cuenta en Bloglines y mudarse a Google Reader tras los fallos de estas últimas semanas… y tampoco creo que a nadie le tiemble el dedo por entrar en su cuenta Google Adwords y disminuir su presupuesto diario a la mitad o a cero. 

Otro ejemplo, desde que nos mudamos a Ferca hemos reducido un 95% nuestro consumo en Arsys, sin tener que hacer ni una llamada, ni dar media explicación… apenas unos cuantos asépticos clicks en su Extranet de Clientes.

En los negocios virtuales los clientes entran, pero también salen con mayor facilidad. Por otra parte la falta de ladrillos supone una mayor margen de maniobra a la hora de encarar una reducción de costes ante situaciones de crisis.

PD – Mi cruzada personal contra ING motivada sobre todo por el uso abusivo que hacían del bombardeo publicitario… es ya agua pasada y no se trata ahora de fomentar situaciones de pánico. Todos tenemos muy presente que ningún banco puede soportar una retirada masiva de fondos… esperemos que se dosifiquen las malas noticias antes de vernos media Europa de “corralito”