Everything I Need To Know In Life I Learned From Gears of War

Gears of War aka GOW y su secuela GOW2 es uno de los mejores juegos a los que nunca he jugado, miles de Xbox 360 se han vendido en el mundo gracias a este título.

La página oficial de GOW en Facebook cuenta actualmente con 33.000 fans, sólo la punta del gran iceberg del universo Gears of War cuya esperadísima secuela vendió más de 2 millones de copias el primer día.

Mi relación con el arco es como la de Arturo con Excalibur… Me ha costado dominarlo, pero ahora… o mato o me mato, no hay término medio.

Morito, un jugador de GOW

Ni en mis mejores sueños de la infancia podría haber imaginado unos juegos como los que se venden hoy en día, acostrumbrado a jugar horas y horas en el Spectrum a Manic Miner (1983), Jet Set Willy (1984), Thanathos o Antiriad (1986)… algo con esta calidad y realismo simplemente era inconcebible: hubiera sido como intentar explicar los fundamentos de la energía atómica a alguien que está empezando a descubrir el fuego. Incluso el maravilloso Dark Castle para Mac con sus fabulosos efectos de sonido o los suaves movimientos del mítico Principe de Persia (1989) no son más que el jurásico de lo que hoy estamos viviendo sólo veinte años después.

Nuestro techo por aquel entonces estaba en Dragon´s Lair, pero no había que ser muy listo para darse cuenta de que este juego de recreativas que luego pasaría a PC era un poco fiasco: de hecho más que un juego era una película de dibujos animados en la que tú tenías que sincronizar movimientos del joystick para no ser eliminado.

Ahora el control es real, tú decides cuando correr, saltar, agacharte, disparar, trepar, recoger objetos… sientes que controlas al personaje y que éste hace -casi siempre- lo que tú quieres.

Pero a parte de los gráficos, la acción, la banda sonora, los efectos de sonido, el argumento y todo lo demás… lo más espectacular en que jugando a GOW puedes llegar a conocer a las personas (de ahí el título de este post un tanto exagerado que he tomado prestado de un grupo de fans del juego).

El compañerismo que se puede llegar a fomar entre los miembros de un equipo aunque sea en un mundo virtual no creo que tenga mucho que envidiar al de los amigos que quedan para jugar al poker o para echar un partidillo de futbol sala.

Trabajo en ENZO desarrollando aplicaciones web para empresas. Me apasiona todo lo relacionado con Internet, las nuevas tecnologías, la programación y los ordenadores. Si te gustan mis artículos puedes suscribirte por e-mail a mi blog.