5 cosas que aprendí de la vida

(y que me gustaría transmitir a mis hijos)

(y que me gustaría transmitir a mis hijos)

El tema de esta semana del Reto Blogger lo he propuesto yo, y creo que es un buena oportunidad para que todos los participantes (que quedan) compartamos alguna de esas lecciones que hemos recibido de la vida… normalmente por las malas, y aunque es bien sabido que nadie aprende de palos en cabeza ajena, está claro que cualquier padre desea librar a sus hijos de todo el dolor que esté en su mano… asi que el tema de esta semana está basado en algo utópico: si fueras capaz de transmitir con éxito cinco consejos a tus hijos… ¿cuales serían?

Los míos serían estos:

Hijo, la gente no cambia (o cambia, pero no cuando tu quieres)

Si pudiéramos contabilizar la cantidad de tiempo perdido esforzándonos en cambiar a las personas que nos rodean, estoy seguro de que la suma total superaría con creces al tiempo que el personal viene malgastando en facebook y similares. La gente no cambia, si tienes una amigo que no es puntual… no pierdas el tiempo regañándole, enfadándote, o culpándole por ser como es… no va a cambiar, o no cuando tu quieras.

Uno de los grandes temas sobre los que gira la serie House es la lucha diaria de Wilson y la Dra. Cuddy por intentar cambiar a House… inútilmente: intentar que deje la pastillas, que no sea tan temerario, que sea más humano… eso no simplemente no va a ocurrir, el `cambio de House´ es sólo una fantasía en la cabeza de los que le rodean y malgastan tanto tiempo intentando conseguirlo, que terminan imaginando cambios que realmente no han ocurrido.

Confía en que el cambio llegará, si tiene que llegar, ten fe en la persona o simplemente acéptala tal y como es… Y mientras haces eso harías bien en ocuparte de tus propios problemas e intentar cambiar las cosas que tú tienes que cambiar de ti mismo

Hijo, ningún futuro prometedor justifica un presente de mierda.

A todos nos han enseñado que el sufrimiento en esta vida al final nos termina siendo retribuido: en esta vida o en la que viene.

Pero este es un concepto que se sostiene con pinzas y que nos puede abocar a soportar un `sufrimiento inútil´ basada en la fantasía estéril de que cuanto peor lo pasemos… más grande será la recompensa.

En el 99% de los casos un presente de mierda sólo te conduce a un futuro de mierda, que además nadie te garantiza porque simplemente puede que no exista ese futuro.

Life is what happens to you while you’re busy making other plans

John Lennon

Esta claro que si te gustaría ser abogado tendrás que aprobar la carrera, estudiar y esforzarte… igual que si quieres opositar a Juez o Notario. Seguro que preferirías estar en la calle con los amigos, pero tienes que estar clavando los codos… no es a ese tipo de sacrificios a los que me refiero.

Hijo, quien bien te quiere NO te hará sufrir

Los cuentos, las películas, las canciones están repletas de sandeces sobre el amor. Hay cosas que quedan muy bonitas, muy románticas cuando se cantan o se ven en una gran pantalla mientras engulles palomitas en una cómoda butaca… pero que no tienen nada de bonito cuando se viven en primera persona.

No hay que olvidar que muchos músicos necesitan seguir ganándose la vida componiendo nuevos temas… para ellos joderse la vida a través de relaciones disfuncionales y luego componer sobre ellas es una forma de poner pan sobre la mesa como otra cualquiera. Lo más probable es que tú tengas otro tipo de trabajo y necesitas estar bien para mantenerlo y evitar que te despidan… así que más vale que lo que te espere cuando llegues a tu casa sea algo cálido y agradable.

Con respecto a los cuentos, La Bella y la Bestia es el referente en cuanto a relaciones condenadas al fracaso y al sufrimiento… eso del diamante en bruto que vas puliendo con tus propias manos ensangrentadas, repito: puede sonar muy romántico pero no lo es.

Hijo, no elegimos a quien queremos

Como Bucay decía las consultas de los psicólogos están repletas de mujeres a las que les gustaría querer más a sus maridos, algunos unos auténticos `santos´… van al médico para `ser curadas´ de una enfermedad que no tiene cura y lo peor de todo es que muchas se sienten tremendamente culpables por no querer a quien debieran, algo que nunca estuvo en su mano.

No elegimos ni quien nos atrae, ni en quien confiamos, ni a quien queremos… y por suerte o por desgracia esos tres ingredientes son imprescindibles para poder mantener una relación intima con alguien.

Si alguien te quiere y tú no, déjalo marchar… déjale libre para que encuentre a una persona que le quiera de verdad. Y si eres tú el que no eres correspondido, mala suerte… peor fue lo de Anne Frank.

Ten cuidado con todo lo que eres capaz de hacer para intentar que alguien te quiera, todo lo que eres capaz de cambiar, sacrificar, adaptarte… puede que al final del camino te des cuenta de que te dejaste algo atrás: a ti mismo.

Hijo, escucha a tu voz interior.

Más allá de cualquier consejo que yo pueda darte (hijo ficticio que no tengo)… existe una sabiduría ancestral en esa vocecita que nos habla desde dentro.

Benditas sean esas decisiones con las que despiertas recién consultada la almohada, porque nacen en algún lugar desconocido entre tu alma y tu corazón… y te muestran el camino a seguir, te dicen lo que para ti en esa situación concreta es lo correcto.

Nunca dejes de escuchar esa voz y nunca te obligues a creerte una mentira. Cuanto menos la escuches, más bajito hablará… hasta que se calle por completo y entonces si que estarás realmente solo.