Monitores en posición vertical… uhmm, mejor no

Hace unos meses estaba convencido de que para que mi productividad rozara la perfección lo que necesitaba con urgencia era tener dos de mis monitores en posición vertical.

Hace unos meses estaba convencido de que para que mi productividad rozara la perfección lo que necesitaba con urgencia era tener dos de mis monitores en posición vertical.

Al final, casi todo el tiempo me la paso viendo páginas de código fuente y comprobando el resultado en un navegador… si lo piensas la mayoría de las webs están diseñadas para una resolución de máximo 1024 pixels de ancho, por lo que con unos monitores panorámico grandes (22″) como los míos y a resolución de 1658 por 1050 pixels en posición horizontal la mayor parte de la pantalla queda desaprovechada:

En una configuración vertical todo ese espacio se utiliza permitiéndote ver más texto o más líneas de código, lo que resulta bastante cómodo cuando lees correos electrónicos largos, blogs y en general casi cualquier web:



Colocar tus monitores en vertical no es del todo sencillo, la opción cara es comprarte un monitor de los que se pueden girar, pero yo ya tenia tres monitores estupendos que no podía `encasquetar´ a nadie, asi que opté por las soluciones de Novus (distribuidos en España por Matedi)… por algo menos de 300 euros me compré dos brazos y una columna para dos sistemas.

Estos brazos se atornillan al soporte universal posterior para pantallas (VESA 75/100) que suelen tener prácticamente todos los monitores, de tal manera que puedes desmontar la propia peana que trae la pantalla y dejar el monitor flotando lo que libera mucho espacio de tu mesa… bueno, eso si compras el brazo adecuado -algo que yo no hice- ya que mi modelo era para monitores de un máximo de 10Kg y debe ser que los míos pesan bastante más porque el brazo no podía con su peso… la primera en la frente.

Por suerte al poner el monitor en vertical uno de los lados apoya en la mesa, con lo que parte del peso se reparte ayudando al brazo a que pueda sostener el monitor en la posición correcta.

Al final todo queda bastante recogido, ya que los brazos cuentan con unos enganches de plástico que encauzan todos los cables despejando la zona de trabajo. Para que luego el contenido de la pantalla rote sólo tienes que entrar en la configuración de la tarjeta gráfica y elegir la opción correspondiente:

Pero cual fue mi sorpresa cuando al hacerlo y comprobar el resultado enseguida me di cuenta de que algo no estaba de todo bien… la nitidez de la pantalla empeoraba mucho, algo especialmente molesto al leer texto. Al parecer no es igual la calidad que se obtiene con una rotación por software (tarjeta gráfica) que por hardware… y aunque con algunos ajustes conseguí que la calidad de la imagen mejorase todavía no era como para pasarse una jornada entera trabajando delante del monitor. Asi que al final no pude ponerme dos monitores en vertical como quería y tuve por conformarme con poner sólo uno de los secundarios, el izquierdo como se puede ver en la imagen:

Llegado a este punto debería haber abortado directamente todo el plan, pero como soy un poco cabezón y conseguir montarlo todo me había llevado bastante tiempo… decidí seguir algunas semanas con esta configuración, que terminaron convirtiéndose en varios meses.

Al principio era todo una pesadilla porque los monitores no estaban exactamente a la misma altura, el central porque se vencía (hasta que puse el teléfono por debajo haciendo de tope) y el monitor vertical porque empezaba bastante más abajo que el resto… asi que cuando movías una ventana hacia él no había continuidad alguna. Después descubrí que en la “Configuración de pantalla” de Windows, además de elegir la posición de los monitores también puedes alterar su posición con total libertad:

Eso fue un gran descubrimiento porque pude cuadrar todos los monitores y conseguir un escritorio casi continuo. Aun asi seguía sin ser del todo cómodo ya que cuando tienes un monitor panorámico muy grande y lo pones en posición vertical, la parte superior de la pantalla escapa a tu zona de visión, supongo que porque tenemos los ojos uno al lado del otro y no uno encima del otro.

Por otra parte algunas webs ya empiezan a estar diseñadas para mayores resoluciones por ejemplo Google Analytics o Google Maps y los 1050 pixels se empiezan a quedar un poco cortos… aunque ese es el menor de los problemas, en general todo está pensado para monitores apaisados (aunque antes no te dabas cuenta) y con un monitor en vertical no haces más que darte coscorrones contra la pared.

Así que al final he optado hoy por volver a ponerlo todo como lo tenía:

Sigo teniendo el problema de que al ser los tres monitores tan grandes y panorámicos, no consigo ver todo el espacio de trabajo sin tener que estar girando la cabeza, pero aun asi sigue siendo una disposición mucho más práctica.

1 opinión en “Monitores en posición vertical… uhmm, mejor no”

  1. Hola, me entretuvo bastante tu nota, en residual porque ahora ando en más o menos ese plan pero hay algo que llamó mi atención y quisiera preguntarte, tal vez sepas, como puedo conectar 3 pantallas un portátil con entrada vga y hdmi

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