Todo cambia

Sed fugit interea fugit irreparabile tempus

Virgilio

Esto de mantener un blog actualizado todas las semanas inevitablemente requiere tener algo que contar todas las semanas… en El Reto Blogger esta semana es de temática libre y la verdad es que tengo poco que contar, me he pasado la ultima semana trabajando a media jornada para el Gobierno de la Nación.

Primero ordenando todos los papeles de la Declaración de la Renta para cumplir con mis obligaciones tributarias… como todos los años, hasta ahí todo correcto. La otra mitad del tiempo he estado programando la adaptación del programa informático que usan en el Hospital Veterinario para el cambio de tipo de IVA… esto ya me ha irritado un poco más y a ZP le han debido de zumbar un poquito los oidos durante todo el proceso.

Mientras que iba repasando linea a linea el código que programé en el 2003, hace ya siete años… estuve reflexionando sobre lo poco adaptados que están la mayoría de los programas a cambios inesperados o simplemente que se preveen muy lejanos. Han pasado ya diez años desde el efecto 2000, pero no es ni mucho menos algo aislado… con el sistema de direcciones IP v4 pasó algo similar, en su momento se pensó que 4.294 millones de direcciones IP únicas serían suficientes, pero no lo ha sido.

Los mismo termina pasando antes o después con el IPC, el IVA, el IBEX, las retenciones, el tipo de interés, los ciclos económicos… todo termina cambiando y en la mayoría de las ocasiones no se tiene en cuenta a la hora no sólo de programar sino de planificar la vida en general… ¿quién cuando se compra una vivienda hace el cálculo de lo que le costaría su hipoteca si se triplicara el Euribor? ¿quién confecciona un plan B por si le despiden del trabajo en el que está contratado fijo?

Tal vez pensamos que si no se planifica el cambio, este no ocurrirá… una negación de la realidad a nuestro antojo. Tal vez pensamos que para cuando ocurra el cambio seremos mucho más listos, contaremos con más recursos y sobre todo con más tiempo para `arreglar el marrón´… pero normalmente suele ocurrir lo contrario. También puede ser que a veces pensemos… ¡ya lo arreglará el que venga! pero en la PYME ese `otro alguien´ normalmente sigues siendo tú asi que no puedes escapar de tu propia torpeza o corta visión.

Mi recomendación por tanto sería: intenta hacerlo bien a la primera (o al menos lo mejor que puedas).