Casi 12 años trabajando y otros 32 por delante

Hoy caminando por la calle Atocha he visto una pegatina pegada en la fachada de un banco que rezaba “Jubilación a los 67 años ¿es esto progreso?”, con toda la rapidez que me ha permitido mi cerebro de letras mixtas he restado a 67 mi edad y el resultado han sido 32 años. Ya en casita, tumbado en el sofá con el portatil y la tele encendida, listo para ponerme con mi post semanal, he buscado una nómina para consultar la fecha en la que oficialmente me incorporé a la vida laboral: Octubre 1999.

En definitiva, que llevo unos 11,5 años trabajados y todavía me quedán más de 30… y con pocas variaciones todos los miembros del Reto se encuentran en una situación muy similar, ya que gracias a Dios creo que todos tenemos la suerte de estar trabajando.

Con 30 años por delante, suponiendo que no nos sorprenda una debacle, a uno le da mucho que pensar sobre cómo debe plantearse el resto de su vida laboral. Para mi la principal conclusión es que: hay que desterrar las posiciones conformistas, olvidarse del “si funciona no lo toques”, hay que seguir investigando, explorando, equivocándose… en definitiva hay que seguir aprendiendo. Y es que en casi 12 años ya nos ha dado tiempo a pegarnos muchos coscorrones y nos hemos vuelto mucho más prudentes, menos soberbios.

La experiencia nos hace ser más cautos, pero siéndolo al final no experimentamos y aprendemos menos. Es lógico, pero sabiendo que sólo hemos recorrido una cuarta parte del camino ¿no estamos siendo demasiado conservadores? ¿no nos estamos comportando como si estuvieramos ya en la etapa final?

Tenemos que volver a ser como niños, jugar con la plasticidad de nuestro cerebro y seguirnos arriesgando si queremos sobrevivir con garantias a un futuro cada vez más cambiante.

Tienes 30 años por delante ¿qué vas a hacer?