Quo vadis?

Los atracadores en general cada vez lo tienen más fácil, el personal va ahora más apollardao que nunca andando por la calle: hablando por el móvil, enviando mensajitos o viendo las últimas updates de sus amigos en facebook. El cuello quebrado, la atención dispersa en el entorno, centrada en el mundo digital…

No es extraño ver parejas sentadas en una cafetería cada una centrada en su aparatito, compartiendo mesa… pero poco más. Quo vadis? Vamos hacia un futuro de cuerpos presentes y mentes ausentes.

Esa abstracción de la situación actual no es ni mucho menos nueva, llevamos siglos trasportándonos a otros mundos a través de la lectura… y los que pertecemos a la generación que rebobinaba cintas con el boli bic para ahorrar pilas (eso si que es ahorrar Pepiño!) sabemos lo que es ir completamente a nuestro rollo conectados a la música a todo volumen de nuestro walkman. Dejando atrás `los instrumentos de dispersión´ algunos no tenemos ningún problema para recluirnos en nuestro rico mundo interior aun estando rodeados de un montón de gente.

El presente aburre, no nos estimula, no nos aporta lo suficiente… asi que desparecemos. Escapamos porque no tenemos paciencia para destilar su valor, el valor de lo que sólo ocurre una vez, de lo que luego pasa y nunca vuelve. Por eso pienso que lo que se nos viene encima es una sociedad mucho más social gracias a Internet, los avances en comunicación y a la redes sociales, pero al mismo tiempo más aislada, más abstraida, menos presente.

¿Y qué nos va a salvar de todo eso? ¿Quien nos va a salvar de nuestros móviles? Pues otro smartphone… esta vez de Microsoft.

http://www.youtube.com/watch?v=EHlN21ebeak