un decepcionante hombre de acero

Nunca me imaginé en una sala de cine viendo una película de Superman, deseando que terminara de una vez.

Nunca me imaginé en una sala de cine viendo una película de Superman, deseando que terminara de una vez.

Qué lástima, que oportunidad perdida, su valoración de 56% en Rotten Tomatoes me parece más que benigna.

Los trailers evocaban una historia, un romanticismo… otro resurgir al estilo de Bat Man Begins, y la esencia estaba allí… pero sepultada por toneladas de bing, bang, bum… y de edificios y planetas colapsando sobre si mismos. Una acción que ni siquiera se puede disfrutar, porque va demasiado rápido, acción de la peor, al estilo Transformers… eso sí, con mucho ruido.

Nos quedamos con la imponente presencia de Henry Cavill, una gran Superman que pudo ser, que debió ser, pero que no fue. ¿Qué nos está pasando? En qué momento se decidió que las películas debían estar saturadas de energía glucémica en forma de acción sin ton ni son, que el delicado sabor dulzón de la fruta madura sería sustituido por litros de batido y que a estos se les seguirían añadiendo toneladas de azúcar.

Esto no hay páncreas que lo aguante, ni siquiera los impresionantes pectorales del amigo Henry.