Un sentido a la vida

Nunca he jugado a Flappy Bird… al menos de esa me libré, bastante tiempo perdí jugando a otros juegos similares, ahora cuando oigo hablar de una aplicación muy divertida y adictiva simplemente escapo!

No obstante no puede pasar desapercibida la historia de su desarrollador Dong Nguyen que en las últimas semanas ha sufrido todo el peso de la inmensa fama que ha generado su demoledor éxito, hasta el punto que ha retirado el juego permanentemente del App Store, pese a los miles de dólares diarios que al parecer generaba en publicidad.

En su entrevista exclusiva para Forbes esgrimía como argumento principal para retirar el juego que era demasiado adictivo, hasta el punto de sentirse culpable por sus usuarios. Sea por la razón que sea, desde luego que el impacto mediático de eliminar un juego ganador y con un preaviso de 22 horas, es una jugada maestra… y no hay que olvidar que al parecer los afortunados usuarios que ya tenían descargado el juego podrán seguir utilizándolo (y entiendo que seguirán generando los voluminosos ingresos publicitarios para Dong con los que todos soñaríamos).

 

dong

Pero no me interpretéis mal, no considero a este diseñador de juegos vietnamita un estratega con un plan retorcido oculto… Yo también en muchas ocasiones mientras perdía las horas jugando a Clash of Clans o a BraveSmart me preguntaba cómo se sentiría un programador que invierte todo su potencial en generar un juego de ese tipo, donde el deseo de jugar se ve eclipsado por la necesidad adictiva de hacerlo.

Por alguna extraña razón comparto el dilema moral que algo así puede suponer, la angustiosa sensación de considerar que estás desaprovechando tu vida… Tal vez en todo programador haya un ahorrador de tiempo e inevitablemente esa faceta sufre al ser padre de una creación que más allá del entretenimiento sano consigue que el personal dilapide horas y horas de un tiempo que nunca regresa.

Dong yo te entiendo y te apoyo.

pd – ¿podrías enviarme alguno de esos cheques de 50.000$ que te sobran?