Matizando mi ruptura con el iPad… lets be friends

El domingo pasado os contaba que por unos meses, al menos durante este verano quería dejar aparcado el iPad y optar por incentivarme en el uso de herramientas más “productivas” como el portátil… en contraposición con el iPad que es una herramienta de “consumo”.

En mi defensa he de decir que al día siguiente, este lunes amanecí con 39 de fiebre por alguno de esos regalitos que de vez en cuando mi hija se trae de la `guarde´.

Durante esta semana es cierto que he usado muy poco el iPad, como también es cierto que tengo una torticolis de órdago probablemente porque ayer estuve viendo en YouTube una conferencia sobre la “omnicanalidad” de más de una hora con el portátil en el sillón y se me ha quedado el cuello hecho una C.

Esta claro que en adelante volveré al iPad para ese tipo de cosas (además que no se calienta).

Pero estoy contento de haber cortado de raíz el uso en el iPad de apps tipo Zite, Feedly, Facebook… porque me hacían perder mucho tiempo. Sigo utilizándolas,  pero en el móvil y con muchísima menos intensidad, ya no invierto tanto tiempo en ellas… probablemente porque la pantalla mucho más pequeña del iPhone hace que sea una experiencia mucho menos placentera que abandono a los pocos minutos.

Con este pequeño  cambio he liberado algo de tiempo a todos mis días, un extra que estoy invirtiendo en otras cosas.

En definitiva, mi antiguo iPad ha dejado de ser “mi iPad”… es simplemente un gadget que revolotea por la casa y que lo utilizo sólo cuando lo necesito, cuando es la herramienta óptima para esa tarea concreta: consultar algo en Internet, echar un vistazo rápido a la portada de EL MUNDO, ver un video de una charla en YouTube… etc.

Atrás quedó esa relación tan estrecha de hombre-gadget-inseparable que teníamos antes… hemos decidido dejarnos algo más de espacio.

Shhhh… no llores… le susurré en binario mientras apoyaba mi mejilla en su pantalla táctil, aun podemos ser amigos.