2015 el año en que seguí manteniendo mi blog

Recibo una notificación de que llevo ya un año registrado en WordPress, reviso mis entradas y me sorprende comprobar que efectivamente ya ha pasado un año desde que migré este blog (simplemente porque podía hacerlo).  Es un buen momento para escribir sobre algo que últimamente me ronda la cabeza, más aun cuando hasta Pablo `El Faro´ ha publicado una nueva entrada en su blog después de años.

Y es que me da la sensación de que ya todo el mundo está en Twitter, al menos casi todos los que antes formaban parte de eso que se llamaba la blogosfera… yo allí tengo mi cuenta desde Octubre de 2007, llevo publicados 3.211 twits, incluso tengo algunos followers pero no me considero Twittero… y eso que he escrito un porrón de artículos sobre el tema. Sigo sólo las cinco cuentas de DolceCity y a algunos pocos elegidos que suelen publicar cosas interesantes pero sin atosigar… en total 12 cuentas a día de hoy después de una pequeña limpia que he realizado hace un momento (antes seguía a 16).

Utilizo mi cuenta en Twitter sólo como un repositorio de enlaces interesantes que comparto vía Feedly o Zite con la falsa ilusión de que así los libro del olvido. Nunca escribo ahí nada de mi cosecha y generalmente nadie retuitea, comenta o marca como favorito nada de lo que por allí comparto… Yo creo que una buena parte de mis followers son cuentas de spam o abandonadas por mucho que Twitter Audit sea más benigno:

_fernandoplaza_s_Audit___Twitter_Audit___Audit_your_Twitter_followers_

Hasta donde yo sé ningún de mis amigos cercanos utiliza con intensidad Twitter, así que me resultaría extraño ahora empezar a responder a los twits de desconocidos para intentar empezar a interactuar en este canal.

En general Twitter es una herramienta que uso regularmente no sé muy bien con qué fin pero que no considero parte de mi mundo, ni de mi día a día. Simplemente no es relevante en mi vida. A diferencia de este blog, que retomo intensamente por temporadas y luego dejo en barbecho durante trimestres… pero que sigue siendo importante para mi aun después de casi 10 años de existencia, evolucionando conmigo (como blog personal que es)… con un contenido a veces gélidamente técnico, otras meloso y personal hasta rayar lo cursi. En fin, yo intento no juzgarle, este blog simplemente es lo que es, testigo de las distintas épocas de mi vida, de mis éxitos y fracasos confesables.

La cabeza me dice que debería abandonarlo y reconvertir mis inquietudes en píldoras de 140 caracteres… el corazón me dice que pese a los largos periodos de abandono este blog sigue siendo infinitamente mejor que cualquier cuenta en Twitter que yo pueda llegar a alimentar. Por eso supongo que haré caso a este último y en el 2015 seguiré manteniendo este blog… será complicado porque tengo la sensación de que en la próxima temporada ya no me va a apetecer escribir sobre temas personales (que ha sido básicamente de lo que he escrito el último año)… esa fase siento que está cerrada, mi mujer se tendrá que acostumbrar a escuchar mis rollos de primera mano en lugar de a leer en diagonal mi blog.

Esto no sé hacia donde va a evolucionar, ni siquiera sé cuando escribiré mi próxima entrada, pero de momento parece que esto no va a ser otro de esos tantos blogs que se convirtieron en cuentas de Twitter.

Podéis respirar tranquilos.