Finalmente… voy a aprender a cocinar

Te pongo en antecedentes para que sepas el tipejo que escribe estas lineas… yo hace ya muchos años me apunté a un curso de cocina en El Alambique… y pensarás “ah… entonces es que el tema ya te interesaba“… ¡Qué va! Yo me apunté única y exclusivamente para ver si ligaba… de la misma manera que lo probé con las clases de chino, un taller de escritura creativa, unos cursos de cine… todo con la misma oscura finalidad.

ROSA-TOVAR2El caso es que fue un error de estrategia ya que a los cursos de iniciación a la cocina van un montón de mujeres (hasta ahí todo bien) … pero la mayoría son recién casadas que no saben ni freír un huevo y necesitan ponerse las pilas rapidito. Así que mi querida profesora Rosa Tovar tuvo a bien aceptar mi dimisión y dejar que mi santa madre me sustituyera de la tercera clase hasta el final del curso.

Asi que el título de esta entrada ya de por si puede que consiga que a mi madre se le salten las lágrimas de alegría y es que ella me lleva años diciendo que debo aprender a cocinar, que no puedo depender de la bondad de otras personas para algo tan esencial de lo que depende mi salud.

No obstante, este propósito anual tardío puede que llegue con un sabor agridulce para ella… y es que quiero aprender a cocinar no exactamente “sus riquísimos platos de toda la vida” sino el tipo de comida en el que ahora creo: una cocina muy sencilla, donde la calidad de la materia prima es la única protagonista y donde por el momento la preparación es extremadamente sencilla. Cocinar el tipo de cocina que quiero aprender implica por tanto “aprender a comprar en el mercado” y conseguir que todo llegue a la mesa sin “cargármelo” en el proceso de cocinado.

¿Y por qué de repente te ha dado por ahí? Te estarás preguntando querido lector si es que aun sigues ahí… pues mira, es que en estos últimos meses he estado leyendo mucho de nutrición, en parte porque necesitaba entender las razones verdaderas que me permitieron adelgazar 15 kilos el año pasado y también porque con hijos pequeños bajo mi responsabilidad busco evitar que ellos adquirieran mis mismos malos hábitos. Mi hija cumplió ayer 3 añitos y mi pequeño creo tiene 7 meses, así que estamos a tiempo si nos ponemos con ello.

Por suerte mi mujer (que se maneja muy bien en la cocina) estaba en un nivel más avanzado que yo en cuanto a buenos hábitos alimenticios y sólo ponerme a su altura ya ha supuesto una gran mejora en mi forma de comer… ahora considero que ya estamos casi al mismo nivel, incluso hay cosas como su afición a las galletas que nos empezamos a cuestionar seriamente y que al menos con la niña hemos empezado a atajar sin miramientos: el consumo de nuestra hija de galletas para desayunar en las últimas semanas ha caído en picado gracias al esfuerzo de mi mujer por preparar desayunos más sanos como por ejemplo deliciosas tortitas caseras con harina integral y sin azúcares añadidos.

Ya en su día dejamos de comprar yogures para niños azucarados y en su lugar compramos yogures naturales… a los que nosotros les añadimos el azúcar (muchas menos cantidad que la que les añaden a los azucarados) y pronto conseguiremos ir endulzando con frutas.

Pero sería injusto que el trabajo de alimentarnos mejor como familia recaiga únicamente en mi mujer… es también mi responsabilidad, tengo que ayudar hacer la parte que me corresponde y además es algo que me apetece.

Como siempre querido lector cuento contigo para seguirme en esta nueva aventura… iré publicando mis avances como “cocinillas” (dentro de Salud)Sí, si… ya lo sé, que esto cada vez se vuelve más raro… que tú habías venido aquí a leer sobre bytes, software, programación e incluso negocios en Internet, pero es que eso no lo es todo en la vida.

Confía en mi, nos vamos a divertir.

pd – por cierto la receta de “ensalada de pimientos rojos asados y berenjenas” que publiqué en la edición de 2011 del Reto Blogger también era un fake, fue íntegramente copiada (fotos incluidas) del recetario de mi madre… un auténtico Molinazo!

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