Construyendo en la casa del vecino

Hace unos años yo me dejaba ensimismar por la imagen de la gran empresa, por las oficinas de diseño en las mejores calles de la capital, por las hileras de mesas repletas de personal cualificado… pero con el tiempo he descubierto que las empresas son mucho más frágiles de lo que imaginamos y están sometidas a presiones, cambios de rumbo, movimientos en su dirección, nuevas estrategias… y en definitiva todo lo necesario para asegurar su supervivencia.

Pero la gente insiste en enfadarse con Facebook porque nos hizo creer que si te esforzabas y conseguías fans en tu Facebook Page podrías comunicarte con ellos de manera gratuita; en cabrearse con Gmail porque creó subcarpetas en la bandeja de entrada de tus suscriptores que hacen más dificil que tus boletines sean leidos; en sentirse decepcionados con Google porque llegado un momento empezaron a publicar su propio contenido en sus resultados de búsqueda y pasaron de benefactores a competidores de muchos sitios webs.

Pero es normal y hay que entenderlo: personalmente prefiero una empresa que cambia de rumbo a otra que permanece fiel a sus principios y termina estrellándose y desapareciendo.

Nosotros en el 2008 volcamos uno a uno más de mil establecimientos en 11870 (incluso publicaron sobre ello en su blog) y la semana pasada me enteré de que a principio de año los habían borrado todos, incluida mi cuenta de usuario. Al parecer lo comunicaron, pero yo no recibí ningun correo… el caso es que donde antes había algo ahora solo hay un 404.

No es lo único que me ha pasado… hace un año me borraron en Facebook una página con 700.000 fans y aunque pasadas unas semanas no sé como conseguí recuperarla nunca recibí una explicación de lo sucedido.

También me han birlado cuentas en Twitter sin derecho a réplica, con o sin razones de fondo que pudieran justificar la decisión.

Sirvan todas estas experiencias personales de recordatorio a todos aquellos que siguen empeñados en construir castillos en el terreno del vecino… no lo hagáis. Vuestra site, en vuestro servidor, bajo vuestro propio dominio son el principio y el fin, todo lo demás es accesorio, no digo con esto que no os involucréis en Facebook, Twitter, YouTube, Pinterest, Snapchat, Vine, Instagram, Medium… sólo que entendáis que ahí no debe estar vuestro centro gravitacional por mucho gurú vende-motos que evangelice al respecto.

Una cosa es que no te enfades y otra que hagas el canelo.

5 opiniones en “Construyendo en la casa del vecino”

  1. Tienes razón. No podemos esperar que nuestra empresa consiga sus objetivos volcando todos los esfuerzos o la mayoría de ellos únicamente en las redes sociales. Nuestra base, nuestra imagen y todos nuestros valores han de reflejarse en nuestra propia “casa” y a partir de ahí, difundirlos a través de otras plataformas. Nos hemos obsesionado con los seguidores, los follow y las menciones dejando de lado el principal pilar al que debemos atender: consolidar nuestra imagen desde nuestro propio terreno. ¡Buen post! Un saludo 🙂

  2. Debe primar el cliente por delante de todo. El resto son canales para llegar a él, o para atenderlo. Enfocarse en el cliente es un valor seguro a medio plazo. Este hecho no es algo que podrán cambiar modas o algoritmos de buscadores…

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