2009 el año en que di de baja mi plan de datos para el móvil

Inicio una desintoxicación de conectividad para mejorar mi salud mental y física. Comienzo por dar de baja mi plan de datos en el móvil y mi ADSL en casa.

Dejálos que hablen, Diego. Vos llegaste a lo más alto, donde hacía un frío de la puta madre y hoy todos quieren hablar del frío con vos.

Jorge Valdano hablando con Maradona

Eso de ser un aprendiz-de-early-adopter tiene sus ventajas, no sólo para conocer el futuro tecnológico antes que la gran mayoría (también llamada the pile of bodies) sino también para darse cuenta de cuándo ese posible futuro puede llegar a empeorar nuestra calidad de vida, en lugar de mejorarla.

Al menos esa ha sido mi experiencia, haciendo balance «estar siempre conectado» con un móvil con plan de datos que me permite comprobar el e-mail allá donde quiera me ha traído más desventajas que ventajas. Me cuesta más dormir, me cuesta más desconectar del trabajo y como consecuencia de todo ello creo que pierdo creatividad y en general soy menos eficiente.

Hablo desde el «yo», lo que me pasa a mí no tiene porque pasarle al resto… aunque lo cierto es que casi toda la gente con la que he tratado el tema parece haber adquirido los mismos malos hábitos:

  • comprobar el mail a altas horas de la noche (incluso justo antes de acostarse).
  • mirar el mail nada más levantarse (incluso antes de la ducha).
  • revisar el e-mail cuando no viene a cuento, como una abstracción del momento presente (estoy cenando con los amigos, me evado en un momento determinado y miro el mail).
  • comprobar el mail cuando se coge el móvil para hacer otra cosa, por ejemplo conectar el despertador o llamar a alguien.

La verdad, es que ahora que escribo sobre ello suena algo enfermizo casi compulsivo, probablemente no es muy inteligente escribir sobre estas cosas, pero me preocupa identificar estas mismas conductas en niños y adolescentes que ahora van eternamente pegados a sus móviles, nintendos DS y demás.

What you call love was invented by guys like me, to sell nylons. You’re born alone and you die alone and this world just drops a bunch of rules on top of you to make you forget those facts. But I never forget. I’m living like there’s no tomorrow, because there isn’t one.

Don Draper en la serie MAD MEN

«Lo que Ud. llama amor lo inventaron hombres como yo para vender más medias». Añado esta cita de la inmejorable serie Mad Men para poner de relieve que los planes de datos, el ADSL doméstica y todo lo necesario para conseguir la «conectividad al 100%» es un gran negocio, por lo que no podemos esperar que el vendedor nos vaya a ayudar a ponerle límites a esta nueva moda.

Todos nos van a intentar convencer de que debemos estar siempre conectados porque ese es el futuro y que si no estamos en esa onda, nos quedaremos atrás, seremos menos competitivos, fracasaremos. Vendernos eso es parte de su negocio y podemos esperar que lo hagan bien.

Y yo no sé si eso es cierto o no, yo sólo sé que he estado ahí «y hacia un frío de la puta madre» y que tal vez, gracias a que aun pertenezco a una generación que en su infancia se pasaba todo el día en la calle o en el parque con los amigos, jugando al churro, las canicas o poniendo petardos… y que después volvía a casa y preguntaba con toda tranquilidad «¿me ha llamado alguien?»…. tal vez por todo eso aun soy consciente de todo lo bueno que las nuevas generaciones pueden estar dejando atrás.

Por mi parte, mi G1 con Android ha pasado a manos de mi padre y yo me he quedado con su Nokia 6070, que sólo llama por teléfono. También di de baja el ADSL en casa, aunque mantengo mi linea 3G Vodafone con ip fija por si surge alguna emergencia. En definitiva he abrazado el desACTIVISMO en lo que pienso que es el inicio de un fase transitoria de «desintoxicación».

Creo que superada esta fase un tanto extrema encontraré un equilibrio, puede que duplique mi tarjeta del móvil y termine teniendo dos móviles, uno más avanzado para el horario laboral o cuando tengo que viajar y otro más limitado para el resto del tiempo. No lo sé.

Como dice Félix Diaz, líder intelectual de este movimiento, «hay que volver a nuestros orígenes, hay que volver a jugar al zompo en la calle«. Aunque por el momento, él habla mucho… pero hacer, hace poco: ya que sigue con su android, su plan de datos y respondiendo las preguntas que lanza el-qudsi en Twitter rondando las 12 de la noche. Por su parte Pablo Moya ha jurado que se dará de baja en Facebook en breve, porque vulnera su intimidad y su seguridad personal. Veremos como acaba todo esto.

el placer de tener sólo una preocupación

¿Se te pinchó una rueda? ¿no te pagan una factura? ¿te duele una muela? Disfruta de sólo tener una preocupación, cuando la resuelvas… tendrás muchísimas más.

Cuando estás enganchado tienes una única preocupación, pillar, y cuando te desenganchas de pronto tienes que preocuparte de un montón de otras mierdas. No tengo dinero, no puedo ponerme en pedo. Tengo dinero, bebo demasiado. No consigo una piba, no echo un polvo. Tengo una piba, demasiado agobio. Tienes que preocuparte de las facturas, de la comida, de algún puto equipo de fútbol que nunca gana. De las relaciones personales, y de todas las cosas que en realidad no importan cuando estás auténtica y sinceramente enganchado al caballo.»

Trainspotting

No te encabrones, no sirve de nada…

Lo importante no son las cosas que te pasan o dejan de pasar, sino la manera en la que tú las interpretas, afrontas y te sobrepones a ellas.

A eso las nueve y media de la noche, con cuatro cosas improrrogables por hacer antes de poder irme de la oficina y después de un lunes de esos para olvidar, en los que se te junta todo, incluida la semana que entra con la pasada, porque nos había tocado trabajar el fin de semana… Ahí estaba yo, realmente jodido y encabronao, intentando decirdir de mis cuatro cosas cuál hacer antes y autolamentándome por lo injusto que era todo: en resumen tenía trabajo atascado por adelantar trabajo, porque si al menos hubiera sido porque me había pegado una juerga de tres pares de narices…

En fin, que todo muy triste y muy gris, hasta que de repente, me asaltó un pensamiento: joder, autocompadenciéndome lo único que estoy consiguiendo es estar peor, porque no sólo tengo que seguir trabajando para sacar esto adelante sino que además lo tengo que hacer cada vez más encabronado.

No sé si os parecerá un racionamiento estúpido, pero a mi me hizo cambiar el chip al instante, en ese momento «desterré a la víctima» y pasé de sentirme un looser, a estar de mejor humor y mucho más animado, me invadió una sensación de no vais a poder conmigo, ¿quiénes? realmente nadie, puede que incluso yo mismo, o concretamente la parte de mi que cuando estoy especialmente cansado intenta amargarme aun más el día.

Subconsciente

Estado mental que es débilmente consciente. Se halla por debajo del umbral de la conciencia actual o es incluso inaccesible a ésta.

Después de este Test de «mirada sucia» os voy a bajar la líbido contando una anécdota sobre mi yaya (abuela), que tiene más de 90 años y últimamente le ha dado por decir «oye» todo el tiempo, a veces casi entre respiración y respiración.

Este nuevo hábito, que ahora que lo pienso se ha incorporado a su día a día con posterioridad a su último golpe en la cabeza, genera toda una serie de «diálogos para vesugos» a grito pelado (porque mi yaya está un poquito sorda, aunque ella dice que escucha perfectamente):

– «oye»… «oye»… «oye»…

– Yaya, ¿quieres algo?.

– ¿Yo? Yo no quiero nada…

– Pues entonces no digas «oye»

– Yo no digo nada, estoy callada (con indignación)

– al rato… «oye»… «oye»… «oye»

Curiosamente «oye» es el término que utiliza también para llamarnos cuando necesita algo y aquí es donde se tiene que desarrolar el sutil arte de distinguir entre el «oye consciente» y el «oye inconsciente».

Siguiendo con el tema del subconsciente hoy he tenido uno de esos sueños que son casi más palizas mentales que otra cosa -cada vez estoy más convencido de que el mayor enemigo de uno es uno mismo- prueba de ello es el pedazo dolor de cabeza con el que me he levantado esta mañana:

«Uno de los descubrimientos más importantes de Freud es que las emociones enterradas en la superficie subconsciente suben a la superficie consciente durante los sueños, y que recordar fragmentos de los sueños pueden ayudar a destapar las emociones y los recuerdos enterrados.» La Teoría de Sigmund Freud sobre la interpretación de los sueños.

No os torturaré contando mi sueño porque en general cuando la gente me cuenta algún sueño o pesadilla me resulta extremadamente aburrido, sólo dire que había un poco de todo: vuelta al instituto, algún antiguo amor y saltos voladores.