Mis series favoritos de los 80

En los 80 no existían las ambigüedades, estaban los malos y los buenos… y ya está, no existía el gris. Además los papeles estaban muy bien definidos, sin ir más lejos en el Equipo A… estaba el cerebro, el guapo, el loco y el fuerte… y eran tan buenos que ellos nunca mataban a nadie, habia explosiones, metralletas, granadas de mano, dinamita… pero los malos sólo saltaban por lo aires y nada más.

Luego teníamos el Coche Fantástico, que aun visto ahora mola un montón… con las lucecitas rojas moviéndose de una lado al otro y con Michael Night comunicándose con kit a través de su reloj de pulsera… eso si que era alta tecnología, junto con la silla eyectable, el turbo y todo lo demás. Recuerdo que una vez en Mundo Sigular del Hola! pusieron una foto de un camión cargado con los siete u ocho coches que utilizaban para cada capítulo de la serie… debe ser que Kit no aterrizaba tan bien como nos hacían creer.

En el verano de vez en cuando ponían otra serie que molaba un montón El Halcón Callejero (o la moto fantástica… como popularmente se conocía)… recuerdo muy bien el efecto de las luces de las farolas cuando entraba en hiper-velocidad. Seguro que la afición de Pablo y el Morito por las motos nació por aquel entonces. Más adelante también hubo un Helicoptero Fantástico (Trueno Azul) pero de ese casi no recuerdo nada…

Y os acordáis de Autopista hacia el Cielo, yo recuerdo que el prota para mi era la persona más buena del mundo. Cuando le enfocaban la mirada temblorosa mientras que apuntaba los ojos hacia el cielo infinito, uno pensaba `realmente es un Hombre Santo´. También puede que recordéis otra serie muy buena, trataba de unos tios que se ocupaban de comunicar los premios de la loteria, uno trabajaba para la Loteria y otro para Hacienda… el primero le decía a los agradaciados que habían ganado un par de millones de dólares y el otro les recordaba que el Estado se llevaría un pellizquito de aquello.

Pero claro, pocas series puede compararse con Mac Giver, ese hombre era como una navaja suiza multi-usos. En un capítulo recuerdo que fue capaz de producir humo seco con cocacola, hielo y petazetas… siempre quise probar si aquello era realmente posible conseguirlo, pero la verdad es que nunca llegue a probarlo… tal vez porque si lo hubiera hecho y el experimento hubiera fallado se habría derrumbado un gran mito para mi.

Hablando de super-hombres El Gran Héroe Americano era otro filón… era como el coyote del Correcaminos, el tio más patoso del mundo al que le caía del cielo un traje con super-poderes pero sin libro de instrucciones. A mi me terminaba poniendo un poco nervioso, vale que el tío no sabía como funcionaba el traje… pero es que ni en el último capítulo era capaz de volar decentemente.

Bueno con este repaso melancólico termino mi post.

Series y televisión: el futuro es el streaming

Mi amiga Amaya además de periodista es una devoradora y adicta confesa a las series de televisión: se sabe todos los nombres reales de los actores y sus correspondientes nombres en la ficción.

A diferencia de ella yo soy incapaz de recordar ningún nombre, salvo los más sonoros, asi que me refiero a los personajes por motes «la pija», «la china», «el cabeza cuadrada», «la repelente», pero bueno cuando hablamos de series al final terminamos entendiéndonos.

El caso es que Amaya se descarga muchas de sus series a través de emule, torrent o similar… mientras que yo prefiero el streaming: asi me vi entera la primera temporada de Mad Men y recientemente la también muy recomendable True Blood (para los que estéis un poco verdes en tecnología mientras que Amaya deja el ordenador por la noche o incluso varios días descargándose los capítulos de sus series yo hago click en un player similar a los de YouTube y empiezo a verlos al instante).

Hay diferencias: la calidad de su reproducción suele ser mejor y a ella no se le corta de vez en cuando en días de mucho tráfico, además puede ver sus series en español y yo las tengo que ver en inglés porque no conozco ninguna web de streaming que ofrezca las series en nuestro idioma. Pese a todo, el streaming ofrece inmediatez: veo algo cuando quiero verlo y si he terminado de ver un capítulo y me apetece ver otro… hago click y ya estoy viéndolo.

Os hablo de todo esto porque hoy creo que es el quinto capítulo que me pierdo de la nueva temporada de House ya que a esas horas estoy en el gimnasio… y cada vez que llego a casa y me doy cuenta de que me he perdido la que durante los últimos años ha sido mi serie favorita pienso: «esto de la tele es tan 1.0»

Pensémoslo: engancharse a una serie supone comprometerse a que un día a una hora concreta vas a estar delante de un televisor, semana tras semana (o acordarte de que tienes que grabarlo): creo que algo así no es compatible ni con mi ritmo de vida, ni con mis horarios o mi memoria.

Mi solución no es Canal + donde repiten las cosas veinte veces o donde hay un canal +30 que repite la misma emisión treinta minutos después por si te perdiste el primer turno. Mi solución se acerca a algo al estilo iPlus, que es un sistema parecido al Tivo que en EE.UU. lleva años funcionando y donde una agenda de la programación te permite ir planificando la grabación automática de tus programas favoritos (en Tivo incluso puedes grabar aquellas películas o series que responden a una serie de criterios: películas con John Travolta).

Es la versión digital del TP de toda la vida pero además pulsándote el botón REC del video (en este caso un DVR – digital video recorder) y vale que es genial… pero es una tecnología que ya llega a nuestro país superada por la realidad.

El escenario real de muchos es que estás haciendo zapping a las 11 de la noche y de repente descubres una serie genial, que va por el cuarto capítulo y que tú quieres empezar a ver desde el principio: ¿y qué haces? ¿esperas a ver si la sacan en DVD? Pues no, vas a Internet…

Es decir, una gran parte de nosotros no disponemos de capacidad de previsión, porque no podemos dedicar tanto tiempo a programar con antelación nuestro ocio, y personalmente yo estoy dispuesto a pagar una cuota mensual o un bono de horas de televisión por un servicio que me permita ver lo que quiero cuando quiero… sin haberlo tenido que grabar yo antes.

Se acerca bastante a lo que empieza a ofrecer Xbox pero a parte de un catálogo de películas y series mucho más amplio, yo necesito streaming real… porque no quiero esperarme tres horas a que se me descargue la mitad de una serie para poder iniciar su reproducción: prefiero verla al instante aunque ello suponga sacrificar algo la calidad de la imagen o el sonido.

El taxi más limpio de Madrid

Hoy me he montado en el taxi más limpio de Madrid… tanto era así que se lo he tenido que decir al conductor: "Tiene Ud. el taxi más limpio que he visto en mi vida, de hecho Ud. mismo va impoluto"

No podía ser más cierto, el conductor, un hombre de unos 55 largos, grandote y corpulento llevaba el pelo peinado a raya, estilo clásico, como los hombres de Mad Men, un jersey gris fino que dejaba ver una camisa blanca relucientes de cuello bien planchado: iba vestido para trabajar, pero hecho un pincel.

Ver ese taxi tan limpio y ese conductor tan bien arreglado me han llenado el alma de alegría y así es como hemos empezado una de esas agradables charlas que sólo tienen lugar en los taxis (mi padre siempre dice que es mucho más barato un taxista que un psicólogo)

En los apenas 30 minutos que me llevan de Vaguada a Arturo Soria hemos tenido tiempo para hablar de un montón de cosas: Me ha contado que su taxi -que parecía nuevo- tenía ya 5 años y 300.000 kilómetros y también me ha dicho que él nunca come en un bar que no conoce sin pasarse antes por los baños: «así como de limpios los tengan, tendrán luego la cocina…»

También hemos hablado de lo importante que es ser disciplinado, de lo bonito que es hacer las cosas bien, de la virtud del trabajo bien hecho. Yo compartí con él algo que escuché decir a Jodorowsky: la búsqueda de la perfección no nos lleva a ninguna parte ya que somos seres humanos falibles, que nunca podremos ser perfectos, por ello es una meta hueca, inalcanzable, frustrante; no obstante, distinta es la búsqueda de la excelencia: hacer las cosas lo mejor que cada uno puede hacerlas.

Me gustaría que en la tele hablarán más a menudo de personas como mi conductor taxi, de empresarios, de trabajadores y gente de bien que se esfuerza por hacer un buen trabajo y que consiguen hacer de la vida algo mejor… porque creo firmemente que los cambios grandes son las suma de pequeños, repetidos, virtuosos y constantes esfuerzos, día tras día.