Ambición

La semana pasada me tocó pasar la mañana del domingo trabajando en la oficina, algo que antes era bastante habitual y que con el paso del tiempo he ido desterrando de mi agenda por eso de desconectar y aprovechar para estar con mis peques todo el tiempo que pueda.

Pero la verdad es que me lo pasé bastante bien: programando sin interrupciones, ni llamadas, ni e-mails… en una oficina en completo silencio. Además me cundió un montón.

Con esa sensación del deber cumplido, mientras que apagaba el ordenador, conectaba la alarma y el resto de rituales previos a salir de la oficina me dio por pensar: «La verdad es que esto tampoco está mal, creo que podría ser perfectamente feliz con días como estos, tampoco necesito mucho más.»

Eso me hace pensar que no soy una persona muy ambiciosa, no ansío el poder, la riqueza o la fama… o no más que el placer del trabajo bien hecho. Pero por otra parte no puedo negar que hay una voz en mi interior que me compele a alcanzar la mejor versión de mi mismo… pese al riesgo de que se cumpla el Principio de Peter y que «termine ascendiendo hasta mi nivel de incompetencia».

Me pregunto si esa vocecita realmente me pertenece o no es más que la reproducción en automático en mi cabeza de la Parábola de los Talentos (Mateo 25:14-30) que tantas veces nos explicaron en catequesis… y si no es más que el miedo al «llanto y el crujir del dientes» lo que se esconde detrás de mi loables aspiraciones.

La parábola de los talentos

Nunca lo sabré, quién puede saber hasta que punto nuestra existencia de adulto ha quedado programada por nuestras experiencias en la infancia… qué traemos de serie y qué es adquirido.

Odiando la publicidad en Internet

Como otros muchos odio la publicidad en Internet y es curioso porque gracias a ella Internet ha prosperado como lo ha hecho, es como si un doctor nobel en Medicina odiara a su padre que le pagó los estudios. Hay millones de blogs amateurs, foros, fotologs que se crearon con el aliciente o a expensas del chequecito de Adsense a final del mes y redes de blogs de empresas que aun se sustentan a base de una explotación publicitaria profesional.

Aun asi, la publicidad en Internet en lineas generales es una auténtica basura.

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Computando el tiempo con Hours para iOS

Me compré la aplicación de time tracking Hours para iPhone y estuve probándola durante una semana. La verdad es que está muy bien, el interface es muy agradable de usar y cumple lo que se espera de ella… el problema es que no se acopla completamente a la forma en la que yo trabajo.

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