Instant karma

Existe un estado en el que todo se encuentra en el sitio correcto. Todo simplemente ES y está bien, lo que ocurre ha ocurrido y lo que está por venir ya llegará. Es el nirvana de un presente que se alarga en el día y te acompaña inundándolo todo.

Algunos lo llaman alta vibración, otros simplemente estar de buen humor. Pero más allá de los nombres lo cierto es que en ese estado te sientes conectado, es como si de repente percibieras los filamentos invisibles que nos unen a todos con todo.

Él deja de ser él, porque es parte de mi… como lo es el árbol que comparte el mismo suelo que piso o los pájaros que flotan en el aire que respiro. Todos somos hermanos de una misma tierra, de un mismo planeta perdido en un Universo infinito.

Pero no es sencillo mantenerse en ese estado, de las entrañas del planeta emergen continuamente gusanos de arena gigantes que te intentan atrapar y arrastrarte a la experiencia terrenal… y a veces por las razones más estúpidas te ves engullido en su voraz apetito.

Ayer en el cine viendo Dune dos butacas a mi izquierda había un imbecil que no dejó de mirar el WhatsApp durante toda la película. Coincidiréis todos conmigo que es bastante molesto que en total oscuridad el vecino esté con su pantalla a 100% de brillo… pero al mismo tiempo podremos coincidir todos que tampoco es que eso le convirtiera en un asesino en masa, aun así yo le hubiera estrangulado.

Solo fue necesario eso y ya entré en barrena, de repente todo me molestaba… a mi derecha el tio engulliendo palomitas, los de delante abriendo las chocolatinas: todo dejó de estar bien, de hecho todo empezaba a estar mal.

El gusano me había atrapado del tobillo y me arrastraba sin remedio hacia los abismos. Intentaba respirar pero solo entraba ya arena en mis pulmones. Todo estaba perdido: había despertado de mi sueño o tal vez me había dormido.

Pero he aquí que vivimos en un mundo en equilibrio y si hay gusanos que te arrastran a sus oscuras entrañas, también hay ángeles que tienden su mano y tiran de ti hacia la luz de la superficie.

Hoy sin ir mas lejos a mi hijo le picó una abeja o una avispa, aun no me he conseguido enterar… solo sé que estaba en los columpios y de pronto le oí gritar de dolor. Corrí hacia él, me lo llevé en brazos y le empecé a echar agua en la mano intentando transmitirle mi calma… pero nada parecía consolarle, ni funcionar: «me voy a morir, me voy a morir» gritaba.

Entonces de la nada apareció una mujer sujetando algo en la mano, se arrodilló donde estaba mi hijo y éste dejó de llorar al instante. Abrió las palmas y tenía tres cubitos de hielo. Le preguntó que cuántos quería, mi hijo dijo que uno… y como vino se fue.

Instant Karma’s gonna get you
Gonna knock you off your feet
Better recognize your brothers
Everyone you meet
Why in the world are we here
Surely not to live in pain and fear
Why on earth are you there
When you’re ev’rywhere
Come and get your share

Instant Karma – John Lennon